Sobre el Barça Inter: Llegábamos a la primera final barcelonista alabando el crecimiento del conjunto de Mourinho en el último mes. Ahora, pasado el rodillo del mejor futbol del continente, parece que el líder del Calcio no tenga capacidad para dar dos pases seguidos. Es cierto que el Inter vino al Camp Nou a esperar atrás e intentar trenzar algún contragolpe definitivo. Nos podrá parecer rácano, pero no deja de ser el sistema que utilizan el 95% de los equipos que visitan el feudo azulgrana a lo largo de la temporada. Incluso lo empraron conjuntos con mayores posibilidades de juego ofensivo que los italianos, como el Manchester United. Lo que le sucedió al Inter fue que no se le dejó desarrollar su juego. El partido del Barça fue excelente en todas sus facetas. Tanto en la habitual, la posesión y distribución mágica a las órdenes de Xavi e Iniesta, como el robo en posición avanzada, que fue lo que sentenció a los interistas. El sacrificio, generosidad y entrega de Henry y Pedro en ese aspecto fue muy meritorio. Sobre todo de este último, que se fundió nada más ni nada menos que a Maicon. Así que, confirmando que el Inter no estuvo bien, el partido del martes no sirve para descalificarles ni menospreciar sus capacidades. Y por último, me gustaría romper una lanza por dos jugadores. El primero Sergio Busquets. ¡Qué difícil debe ser tener que aguantarle a tu lado todo un partido! Si te toca bailar con él, acabas desquiciado, aburrido y muy posiblemente, amonestado. En segundo lugar, Eric Abidal. Hay quién dice que es el peor jugador del once titular. Sin entrar en eso, y valiéndome de la demostración de conjunto del Barça el martes, el lateral francés está a un nivel pletórico. Rapidísimo, atentísimo y para mi, más que correcto en la distribución del balón y toma de decisiones. En Can Barça no debería haber atisbo de duda sobre su importancia en el equipo. Si podía haber debate con la llegada de Maxwell, Abi lo ha zanjado en un par de meses. Chapeau.
Liverpool y Bayern de Múnich: El primero ya ha caído y el segundo tiene todos los números. Ayer al equipo de Van Gaal le costó lo que no está escrito ganar al Maccabi Haifa. Aunque claro, esta victoria les mantiene en vida y dependiendo de ellos mismos. Vaya choque el del día 8 entre Juventus y alemanes. Mi favorito es el conjunto de Ciro Ferrara, que aunque ayer cayera en Burdeos – y eso que Blanc no pudo contar con Gourcuff - está ofreciendo mucho mejores resultados que su rival bávaro. Y en cuanto al Liverpool y a Rafa Benítez, ni la eliminación ni los problemas vienen con esta última jornada. Quizás la Europa League es una buena plataforma para subirse y volver a sentirse importantes. De no ser así, el periplo en la Premier puede convertirse en un largo y agónico camino. Para no bajar el ritmo de exigencia, el próximo domingo visitan Goodison Park. Un derbi cuya previa se antoja como la más descafeinada de los últimos años.
Gratas sorpresas: La resurrección del CSKA de Moscú, que últimamente supera la adversidad inicial para remontar y hacerse con los partidos. Lo practicó el fin de semana en el derbi contra el Spartak y volvió a hacerlo en Champions ante el Wolfsburgo. Ojo a este duelo por la segunda plaza, porque en la última jornada los alemanes reciben al Manchester United y los rusos viajan a Estambul. Visitan a un Besitkas que con la victoria en Old Trafford aún tiene opciones de meterse en la Europa League. Aunque si es por duelo directo, sin contar el partidazo de Turín, Unirea Urziceni y Stuttgart se medirán en el VfB Arena por el segundo puesto del Grupo G. A los rumanos les vale el empate para acompañar al Sevilla a los octavos. Ni en el mejor de sus sueños, Dan Petrescu podía haberse imaginado tal éxito.
